Ahh siii tampoco París. Pero conozco muchas otras cosas que me hacen sentir viva, como el tomar un mate, en invierno con las manos congeladas y con la nariz roja...después de dar vueltas siempre alrededor de la misma plaza a la misma hora. Y cruzar esos mismos autos. Y tener las mismas sensaciones, olores, recuerdos.
"Cada vez que cae una hoja encuentro la posibilidad de pedir un deseo", decía una amiga, y buscábamos en cada otoño esa nueva oportunidad.
Con los ojos llenos de lágrimas, recuerdo esos pasos torpes de adolescentes que no nos llevaban a ningún lugar, o quizás si, a esos lugares donde creíamos que nada más que nosotras podíamos hacerlo.
Hoy me lleno de melancolía, una melancolía que me sienta bien. Siempre hay que encontrar un momento para recordar, siempre digo que la mejor manera de ejercitar la memoria es hablar de aquello por lo que pasamos y dejar de pensar en el futuro que tanto nos condiciona.
Tengo mucho más que contar. Mi pasado me emociona.
Salgo temprano, leo portugués, historia y escribo este blog que muchas veces quise tener.
Flore...del poder interminable fluir del amor
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