A coro: Tapa, tapita, Tapón!
Que diversión que me daba de chica mirar ese programa. Despuès su protagonista resultó ser mi profesor de gimnasia artística.
Una pasión, eso era lo que sentiamos cada vez que desatábamos con ganas las zapatillas para empezar el pre-calentamiento.
Correr, para terminar en el aire con la sensación de no sentir más que mi cuerpo.
Mi cuerpo y yo.
Esa relación que me hacía llegar a dónde yo quería. Pero no era él quien tenía todo el control. Además estaba mi confianza. La seguridaid de saber que todo iba a salir bien.
La exactitud que tenían mis pasos, mis manos, la coordinación que llegaba a ser tan natural, que nisiquiera yo sabía de lo que se trataba.
Ahora, lejos de mi elasticidad, de mis movimientos eternos y livianos sobre el aire, sé de que se trataba todo eso.
¡Cuánto tiempo tiene que pasar, a veces, para encontrar la esencia a las cosas diarias!
¿Cuánto? - Me pregunto-
Siempre que habló de aquella época de gimnasta dedicada, que me llevó a grandes triunfos personales como ser campeona provincial, recuerdo cada una de las cosas que aprendí en el gimnasio que siempre, para mi mamá, me demoraba.
Trabajar en equipo, saber cuál es el significado, entender que cada uno es una parte fundamental de la relación, que la suma de todos es lo que vale y no sólo el esfuerzo de unos pocos.
Ayudar incondicionalmente, sin tener miedo a ser superado. Cada uno, internamente con su seguridad sabe que la mejor manera de crecer es ayudando al otro, por que es en ese momento en que se aprenden los fundamentos del compañerismo.
Mirar, preguntar, aprender de todo lo que sucede a tu alrededor. Poder ver en cada una de las personas que se nos cruzan la sabiduría de su interior.
Comprender, que no todos somos iguales, que si bien cada uno en la sociedad se define en relación a su par, no todos tenemos los mismos objetivos.
Empezar a elegir, querer seguir creciendo y dejar en todo lo que hago el mayor de mis esfuerzos.
Todo esto que aquí cuento, es parte de lo que hoy me determina, mis valores. Valores que de a poco en una sociedad globalizada, posmoderna se van desdibujando de la esfera social, del inconciente colectivo.
Hoy pongo en práctica esto y me sirve.
Hoy estoy donde me siento bien, con la gente que me sienta bien.
Hoy soy libre de elegir, hoy tengo planes, tengo una familia.
Hoy me siento bien con lo que soy.
Hoy cuento una historia personal, mi historia, para que me conozcan.
Hoy me gustaría que alguien lo interpretara.
:)
Flore,
